El emprendedor que catapultó su negocio gracias a un tuit

Preocupado por el “hendy enero” y con su casa destechada en un 50 por ciento por la tormenta de diciembre, Armando Palacios, tuiteó desde desde su perfil @jose_cell: “Estoy fabricando tablas para asado personalizadas, se agradece Rt 0985310072 mi número de contacto”. Armando sospechó lo que pasaría después pero no esperaba que llegue a tanto. Hoy ya tiene clientes hasta en el exterior.

“Era un domingo y yo pensaba dormir la siesta. Publiqué ese tuit y empezaron a llover los mensajes y las llamadas. Y después ya comencé a desesperarme porque realmente nunca me esperé esa reacción. Lo que sí que esa misma semana envié unas 15 tablas, y cerré el mes con 95 tablas entregadas a todos los clientes”.

Armando Alfonso Palacios vive en Santa Rosa, Misiones, está casado con Ana Laura Torres y tienen dos hijas. Se inició hace cinco años, ante la escasez de trabajo, en la artesanía en madera, elaborando muebles rústicos, que a pesar de tener buena demanda, lleva mucho trabajo hacer, según dijo.

El tuit de la desesperación

“En realidad diciembre en todos los rubros hay plata y yo quería hacer ya en diciembre esa publicación en el Twitter, pero sabía que me iban a pedir, pero no de la manera que después resultó. Imagínate si hacía en diciembre! Me iban a volver loco. Diciembre vino bien, en alguna medida. Pero enero como se dice “hendy!”, y a eso se sumó que tuve un problema, que vino una tormenta en la zona y llevó el 50 por ciento del techo de mi casa y ahí me desesperé, porque debía techar la casa y además la tormenta había destruido algunos materiales de mi carpintería. Entonces dije: tengo que hacer algo y publiqué ese tuit”, recuerda.

Después de eso llovieron los pedidos. Los trabajos de Armando son personalizados. Tus tablas para asado tienen una fina terminación y a juzgar por las repuestas de sus clientes y publicaciones en las redes sociales son de muy buena calidad. En la actualidad clientes en todo el país y sus productos llegan a directamente a la casa del interesado. “Inclusive al exterior ya estoy mandando mis tablas”, dijo.

Fue tanta la demanda que se generó a partir de aquel tuit, que Armando tuvo que contratar un ayudante. El emprendimiento genera ingresos para varias personas, afectadas indirectamente con el trabajo. Las maderas por ejemplo son recicladas, de retazos de las carpinterías y son proveídas por un motosierrista. Después están dos carpintero que realizan el tratamiento de cada tabla, el grabado se realiza en San Ignacio, mediante tecnología de punta de grabado láser y un herrero de Santa Rosa, se encarga de preparar las manijas para cada tabla.

Armando se encarga de realizar los trabajos de terminación y de darle un sello personal a cada tabla. “Mis herramientas son manuales y puedo comprar máquinas, pero prefiero trabajar con las herramientas que tengo, porque eso le da una característica única a cada trabajo, y sé que nadie hace de esa forma. También hago carteles rústicos utilizando solamente una amoldadora y te puedo asegurar que mi caligrafía con la amoldadora es mucho mejor que lo que puedo escribir con un bolígrafo. Mi letra es horrible si escribo con una birome, pero con la amoldadora me sale muy bien”, bromea.

“Mi teléfono no para de sonar para los pedidos a cada rato me están llamando. Y luego cuando yo termino el trabajo le mando una foto al cliente y allí me hacen un giro o un depósito bancario. Una vez que ellos pagan yo preparo todo y llevo a la encomienda y el servicio le llega hasta su casa. Es una ventaja que le gusta a la gente, que su pedido les llega hasta su casa”.

Armando Palacios, artesano de Santa Rosa, Misiones.

Armando cree que el éxito de sus tablas fue la combinación de la tecnología, la innovación con la calidad del trabajo artesanal.

Reconoce que el empujón que le dieron sus seguidores del Twitter y que como agradecimiento hoy estará sorteando una tabla para asado personalizada entre sus seguidores.

Recuerda, que como todo emprendedor sus inicios no fueron fáciles. Tuvo que prestar dinero y hasta herramientas para producir sus trabajos. Su recomendación para las personas que quieran emprender es “innovar, persistir y por sobre todo aprovechar los recursos de las redes sociales” para ofrecer sus productos. «Sobre todo hay que ser constante, porque van a haber tiempos difíciles y ahí hay que aguantar. Hay que ser persistente, porque nadie va a llegar a tu casa para decirte vengo a ayudarte”, reflexionó.

Unos de los trabajos de Armando en su emprendimiento «Creaciones Rústicas del Paraguay», de Santa Rosa, Misiones.

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